Cuando pensamos en una mujer STEM, a menudo la imaginamos frente a múltiples pantallas, resolviendo problemas complejos con código, lógica y visión estratégica. Pero también hay mujeres que, sin quitarse ese sombrero tecnológico, cultivan con la misma pasión una macetera llena de vida. Así es Yessica Flores Castro: ingeniera, arquitecta de soluciones, emprendedora y mentora. Una mujer que inspira desde la raíz.
Desde sus primeros pasos en el mundo de la ingeniería, Yessica supo que su camino no sería fácil. Uno de sus mayores desafíos fue abrirse camino en un entorno donde históricamente ha habido menos representación femenina, especialmente en roles estratégicos y de liderazgo tecnológico.
Al inicio de su carrera, enfrentó estereotipos de género y la necesidad constante de demostrar mis capacidades. ¿Su respuesta? formación constante, confianza en sí misma y la búsqueda de mentores clave que le ayudaran a crecer. “Con el tiempo, descubrí que el conocimiento técnico, combinado con habilidades de comunicación y visión de negocio, me permitió asumir retos complejos y convertirme en arquitecta de soluciones, liderando iniciativas con impacto real”, dice.
Hoy, Yessica lidera proyectos como arquitecta de soluciones, demostrando que una mente brillante también puede tener una sensibilidad única para conectar con las personas.


IA accesible para todos
Considera que la creciente accesibilidad de la Inteligencia Artificial está democratizando el poder de los datos y el análisis avanzado, permitiendo que más organizaciones —grandes o pequeñas— puedan tomar decisiones informadas, optimizar procesos y crear experiencias más personalizadas.
“Desde mi rol, veo la IA como una herramienta transformadora que amplía las posibilidades de innovación en múltiples industrias. Lo más interesante es cómo esta tecnología, al hacerse más accesible, también promueve la inclusión de nuevas voces en su desarrollo y aplicación, lo cual es clave para construir soluciones más humanas y equitativas”.
Una experiencia enriquecedora

Yessica no solo habla de inclusión, también la practica. Su participación en el tercer Campamento Tech para mujeres organizado por Nicawomantech fue una experiencia que la marcó profundamente. En sus palabras, ver a tantas jóvenes motivadas, haciendo preguntas, compartiendo ideas, la llenó de esperanza.
“Lo más significativo para mí fue el espacio de mentoría que impartieron otras invitadas al grupo de jóvenes, donde pude ver como se compartieron conocimientos técnicos y casos de usos reales. Iniciativas como Nicawomantech son fundamentales porque generan comunidad, visibilizan referentes femeninos y, sobre todo, siembran la semilla de que sí es posible desarrollarse en tecnología siendo mujer, sin renunciar a lo que somos”, afirma.
Arte y Vida: donde la tecnología se encuentra con la naturaleza
Pero Yessica no se detiene ahí. Además de su destacada carrera en ingeniería también es emprendedora y fundadora de Arte y Vida, una tienda especializada en maceteras y artículos de jardín. ¿Cómo se complementan estas dos facetas de su vida profesional y qué aprendizajes de una aplica en la otra?

“Ambas facetas, aunque distintas, se conectan de forma natural. En la ingeniería desarrollo soluciones basadas en análisis, planificación y optimización; en el emprendimiento aplico esa misma lógica para mejorar procesos, entender a mis clientes y tomar decisiones estratégicas. Por otro lado, el emprendimiento me recuerda la importancia de lo humano, de crear experiencias, y de mantener viva la creatividad. Arte y Vida, mi tienda de maceteras, ha sido también un espacio de expresión personal y conexión con la naturaleza, que me equilibra y me inspira para seguir innovando en el mundo tech”.
La innovación necesita diversidad
Desde su perspectiva como mujer STEM, insiste en la importancia de sumar más voces femeninas a este ecosistema. Porque la innovación necesita diversidad. “Es fundamental que más mujeres se sumen a las STEM, no solo por equidad, sino porque el mundo necesita soluciones diseñadas desde múltiples miradas. Las mujeres aportamos sensibilidad, pensamiento crítico y enfoque multidisciplinario”, expresa.
Para fomentar este interés desde temprano, cree en la visibilización de modelos a seguir, en acercar la tecnología al día a día de las niñas, y en romper con los estereotipos desde la educación básica. “Espacios como clubs de ciencia, mentorías y ferias tecnológicas pueden marcar una gran diferencia”.
“Lo que podemos crear no tiene límites”

A quienes sueñan con estudiar ingeniería o entrar al mundo tech, Yessica les deja un mensaje claro: “Confíen en su capacidad de aprender, de adaptarse y de liderar. No es necesario tener todas las respuestas al principio; lo importante es tener la curiosidad y la determinación de ir por ellas. La tecnología es un campo apasionante que necesita más voces femeninas, más historias distintas. Sean valientes, rodéense de personas que las impulsen, no teman equivocarse y, sobre todo, celebren cada logro en el camino. Lo que ustedes pueden crear no tiene límites”.
Hoy, aplaudimos su historia. Porque su ejemplo inspira. Porque con ella aprendemos que se puede liderar en la nube… sin dejar de tener los pies en la tierra.
Descubre más desde Nicawomantech
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Debe estar conectado para enviar un comentario.