«A veces hay que saltar al vacío y aprender a volar en plena caída»
En las páginas doradas de la tecnología nicaragüense, un nombre resplandece con luz propia: la Ingeniera Yadira Mena, una de las mentes precursoras que, contra todo pronóstico, lideró el nacimiento de Internet en Nicaragua durante los años noventa.
La escasez de información detallada sobre esta hazaña y las constantes preguntas de las nuevas generaciones impulsaron a la ingeniera a plasmar esta memoria histórica en un libro imprescindible. Gracias al apoyo estratégico de Cinéma Editions y un exhaustivo rescate en la hemeroteca nacional, Yadira logró reconstruir los primeros pasos de la historia de nuestra red. El hallazgo simbólico de un correo electrónico de 1996, que celebraba las primeras siete instituciones conectadas de forma dedicada, marcó el momento perfecto para que se decidiera a publicar la historia ya que el libro coincide este 2026 con las tres décadas de aquel esfuerzo titánico.

Desafío: 9.6 Kbps y Resistencia al Cambio
Hacer realidad la conectividad en la Nicaragua de finales de los noventa fue una odisea técnica. La infraestructura nacional era sumamente precaria y estaba bajo un estricto monopolio estatal de telecomunicaciones. La primera conexión oficial se logró mediante un enlace analógico de microondas hacia Costa Rica con una velocidad que hoy nos parecería impensable: apenas 9.6 Kbps. El tráfico de datos era extremadamente lento y las caídas del sistema, constantes, nos comparte Yadira.
Sin embargo, el obstáculo más complejo no fue el técnico, sino la mentalidad de la época. «Hubo mucha resistencia para que la tecnología avanzara en el país, principalmente a nivel comercial entre 1993 y 1995», recuerda. La falta de visión de futuro amenazaba con estancar el progreso, pero la determinación de este grupo de ingenieros logró derribar la apatía generalizada.
Memorias de una Conexión Histórica
Entre los recuerdos más memorables de Yadira resalta una misión diplomática-tecnológica cargada de adrenalina. En agosto de 1993, durante el congreso internacional INET’93 en la Universidad de Stanford, una joven Yadira Mena asumió un reto monumental. En medio de un pasillo y compartiendo un café, logró sentar en la misma mesa a los actores clave: representantes de TELCOR, el Ministerio de Economía, la OEA y líderes técnicos de Costa Rica.
La firma de ese acuerdo de entendimiento en una simple hoja de papel destrabó el financiamiento de los equipos. Fue el acto fundacional de la conexión de Nicaragua a Internet, una hazaña lograda por ella siendo mujer y estudiante, en un entorno donde más del 90% de los asistentes eran hombres profesionales experimentados.
También fue algo inolvidable la primera noche de conexión oficial en febrero de 1994. Su mentor, Cornelio Hopmann —el gran visionario del proyecto—, realizó un FTP a un servidor en Australia. Al ver reflejada en la pantalla la fecha del día siguiente, los que estaban alrededor experimentaron un asombro absoluto. Sintieron que, literalmente, se estaban conectando con el futuro.


El Mensaje a las Nuevas Generaciones: Aprender a Volar
Para quienes hoy dudan de su capacidad en las aulas STEM, la Ingeniera Mena comparte un dato revelador de nuestra propia historia: durante los años ochenta y noventa, las mujeres llegaron a conformar hasta el 70% de la matrícula de ingeniería en el país, liderando la adopción tecnológica con una mística de trabajo inquebrantable.
A las niñas y jóvenes que sueñan con la ciencia, les recuerda que la innovación siempre despertará escepticismo. «La gran lección es que a veces hay que saltar al vacío y aprender a volar en plena caída», afirma con profunda convicción. Las grandes transformaciones no inician con títulos rimbombantes, sino con personas dispuestas a sostener una visión cuando el entorno dice que es imposible.
Del Juego de Crear al Juego de Pensar
La reflexión final que hace Yadira sobre este hecho historico es un llamado a la conciencia colectiva: «El subdesarrollo no siempre nace de la falta de recursos, sino de la incapacidad de construir acuerdos y trabajar por un bien común». En el pasado se priorizó el propósito sobre los egos institucionales.
Hoy, de cara al futuro, el panorama exige un cambio de paradigma. Si el Internet inauguró «el juego de crear», la Inteligencia Artificial nos introduce al «juego de pensar». El futuro tecnológico de Nicaragua no pertenecerá a quienes tengan más herramientas, sino a quienes se unan para diseñar sistemas éticos, con conciencia social, evitando que las brechas económicas y de conocimiento sigan dividiendo a nuestra sociedad.
¿Dónde adquirir esta memoria histórica? El libro de la Ing. Yadira Mena ya se encuentra disponible en Amazon en formato electrónico (Kindle), pasta blanda y pasta dura (enlace de compra). Además, a partir de este mes de julio, podrá adquirirse en formato físico en las sucursales de Librería Hispamer en Nicaragua.
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